La historia de Macaco japonés llamado Punch conmovió a miles de personas en redes sociales. El pequeño primate, de apenas siete meses, vive bajo el cuidado de especialistas en el Zoológico de Ichikawa, donde fue asistido tras ser rechazado por su madre poco después de nacer.

El abandono ocurrió en el recinto de simios del parque ubicado en las afueras de Tokio. Según informaron los cuidadores, un visitante detectó la situación y alertó rápidamente al personal del zoológico, lo que permitió intervenir a tiempo para garantizar la supervivencia del animal.

Ante la falta del contacto materno —fundamental para el desarrollo de los bebés de esta especie— los especialistas implementaron una técnica de crianza asistida. La solución fue un peluche de color naranja que Punch utiliza como si fuera su madre sustituta, aferrándose a él para dormir, desplazarse y sentirse seguro.

El juguete fue elegido después de probar distintos objetos. Los cuidadores buscaban un elemento que el animal pudiera sujetar con facilidad y que le permitiera estimular el desarrollo muscular, una función que normalmente cumple el cuerpo de la madre. Según explicó el cuidador Kosuke Shikano, el peluche tiene características ideales: pelo largo y varios puntos de agarre que facilitan que el pequeño se aferre mientras se mueve.

El proceso de integración con la manada todavía presenta desafíos. En sus primeros intentos de socialización, otros monos del grupo no le permitían participar de los juegos ni de las rutinas de acicalamiento, algo habitual en las dinámicas de estos primates.

Sin embargo, los cuidadores aseguran que Punch comienza a dar pequeños avances. En los últimos días se lo pudo ver acercándose a algunas hembras adultas del grupo, que toleraron su presencia mientras el pequeño seguía abrazado a su inseparable peluche.

La historia del mono bebé se volvió viral en internet y generó un fuerte impacto entre los visitantes del zoológico. Videos e imágenes del animal recorrieron el mundo y despertaron la curiosidad de miles de personas que ahora se acercan al predio para conocer de cerca a Punch.

Mientras continúa su proceso de crecimiento, los especialistas confían en que con el tiempo el pequeño primate logrará integrarse completamente a la manada. Cuando eso ocurra, creen que llegará el día en que ya no necesite su peluche para sentirse acompañado.