Los indicadores de criminalidad en la provincia evidenciaron una reducción importante a lo largo de 2025, de acuerdo con datos difundidos por el Ejecutivo provincial. Entre las variaciones más destacadas, los robos disminuyeron un 21,6%, los hurtos un 23,1% y los homicidios un 31,8%.
Desde el gobierno vinculan estos resultados a una estrategia que combinó mayor despliegue de efectivos, ampliación del parque automotor y la incorporación de herramientas tecnológicas para tareas de prevención y control.
El impacto no solo se refleja en los registros oficiales. En distintas localidades, vecinos y comerciantes comenzaron a percibir mayor calma en su rutina diaria, aunque persisten reclamos puntuales en determinadas zonas.
Fuentes del área de seguridad señalan que, pese a la tendencia favorable, aún existen situaciones complejas, especialmente aquellas relacionadas con la violencia y conflictos sociales que requieren intervenciones más integrales.
En ese marco, se continúa trabajando junto a distintos sectores para fortalecer las políticas vigentes y ajustar las acciones frente a nuevas dinámicas.
Las autoridades sostienen que el objetivo es mantener esta evolución y avanzar hacia un esquema cada vez más eficiente, que permita garantizar mejores condiciones para la vida cotidiana en toda la provincia.




