El proyecto energético más ambicioso de los últimos años sumó un nuevo hito en Río Negro. YPF concretó el inicio de la soldadura automática del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra estratégica que busca transformar la capacidad exportadora de petróleo del país.
La actividad contó con la participación del Horacio Marín, quien presenció el inicio de los trabajos en territorio rionegrino. Este avance marca el comienzo de una etapa central en la construcción de la infraestructura que conectará los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta con la costa atlántica.
El oleoducto tendrá una extensión cercana a los 437 kilómetros y unirá la producción de Neuquén con la terminal de exportación en Punta Colorada, en Río Negro, desde donde el crudo podrá ser despachado en buques de gran porte hacia mercados internacionales.
Se trata de una pieza clave dentro del esquema energético nacional: permitirá transportar inicialmente cientos de miles de barriles diarios, con proyecciones que superan los 550.000 barriles por día en etapas posteriores.
La incorporación de soldadura automática en el proceso constructivo no es un dato menor. Este tipo de tecnología mejora la eficiencia, acelera los tiempos de ejecución y garantiza estándares más altos de calidad en una obra de gran escala.
El VMOS forma parte de una estrategia más amplia que apunta a posicionar a la Argentina como un proveedor relevante de energía a nivel global, en un contexto donde la producción de shale oil continúa en crecimiento sostenido.
Con este nuevo paso, Río Negro se consolida como un nodo central en la logística energética del país, no solo por el paso del oleoducto, sino también por el rol que tendrá su costa en la salida del petróleo hacia el mundo.




