La iniciativa contempla la ejecución de más de 1.400 metros de red cloacal, junto con las conexiones domiciliarias necesarias para garantizar el acceso al servicio en cada vivienda. De esta manera, unas 185 familias dejarán atrás sistemas precarios, como pozos ciegos, para pasar a contar con una solución segura y adecuada.
Desde el Gobierno provincial destacaron que se trata de una obra clave para mejorar la calidad de vida de los habitantes, no solo por el impacto sanitario, sino también por las condiciones ambientales del barrio. La falta de infraestructura cloacal genera riesgos de contaminación y problemas recurrentes, especialmente en zonas con alta densidad poblacional.
El proyecto tiene un plazo de ejecución estimado de 90 días una vez iniciados los trabajos, lo que permitirá avanzar de manera ágil en la cobertura de este servicio esencial. Además, se enmarca en un plan más amplio de obras que la provincia viene impulsando con financiamiento propio en distintas localidades.
En ese sentido, la gestión de Weretilneck busca fortalecer la infraestructura urbana y acompañar el crecimiento de las ciudades con inversiones concretas. La ampliación de redes de agua y cloacas aparece como una prioridad para garantizar condiciones básicas y reducir desigualdades en los distintos barrios.




