La iniciativa forma parte del esquema de infraestructura vinculado al desarrollo energético en la costa rionegrina, particularmente en torno al nodo de Punta Colorada, donde avanzan proyectos de gran escala como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). En este contexto, la Ruta 9 cumple un rol clave al conectar la Ruta Nacional 3 con ese punto logístico, facilitando el traslado de equipos, insumos y personal vinculados a la actividad hidrocarburífera.
El proyecto contempla la intervención de un tramo de aproximadamente 28 kilómetros, con trabajos de enripiado integral, ensanche de calzada, mejoras en la base estructural, señalización y obras de seguridad vial. Estas tareas apuntan a garantizar condiciones adecuadas para el tránsito pesado, que se incrementará de manera significativa a medida que avancen las inversiones energéticas en la región.
Según se informó oficialmente, la obra será financiada con recursos provinciales, en parte provenientes de acuerdos vinculados al desarrollo energético, y representa una inversión superior a los 3.000 millones de pesos. El objetivo es mejorar la transitabilidad, reducir riesgos en la circulación y anticipar la demanda logística que generarán los proyectos en ejecución.
En ese marco, Weretilneck destacó el carácter estratégico de la traza al señalar que “no es un camino más”, sino una vía clave para el desarrollo productivo y energético, con impacto directo en la generación de empleo y en la actividad económica regional.
La obra se inscribe dentro de una política más amplia del Gobierno de Río Negro orientada a fortalecer la infraestructura para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y posicionar a la provincia como un actor central en la exportación de petróleo y gas. En esa línea, la mejora de corredores logísticos como la Ruta 9 aparece como una condición fundamental para consolidar inversiones y garantizar que el desarrollo energético se traduzca en beneficios concretos para el territorio.




