La muerte de Gonzalo Orellana, integrante del grupo de chamamé Los Chamas de Cristal, generó una profunda conmoción en la comunidad artística de Neuquén. Familiares, amigos y colegas expresaron su dolor a través de las redes sociales, donde lo recordaron por su talento, su alegría y el cariño que dejó en cada escenario.
Orellana, de 26 años, perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido sobre la Ruta Nacional 22, entre las localidades de Zapala y Cutral Co. De acuerdo con las primeras pericias, el automóvil que conducía impactó de frente contra un camión por causas que continúan bajo investigación.
Tras conocerse la noticia, sus compañeros de Los Chamas de Cristal publicaron un sentido mensaje de despedida en el que destacaron que su música, su alegría y su calidez humana «dejarán una huella imborrable». También aseguraron que su recuerdo seguirá presente en cada presentación y en cada canción de la banda.
El dolor también se reflejó en las palabras de su hermano, quien manifestó que la pérdida dejó un vacío imposible de llenar. A los mensajes se sumaron artistas y agrupaciones chamameceras de la región, que acompañaron a la familia y resaltaron el legado que Gonzalo dejó en la música regional.
La trágica muerte del joven músico enluta al ambiente artístico del Alto Valle y Neuquén, donde era reconocido por su compromiso con la música y su participación en Los Chamas de Cristal. Sus seres queridos lo despidieron con la certeza de que su recuerdo permanecerá vivo entre quienes compartieron con él los escenarios y la pasión por el chamamé.





