Las auditorías implementadas en Río Negro recortaron unos 354 mil días solicitados por empleados públicos desde septiembre de 2024. La gestión provincial afirma que el sistema permitió ordenar el ausentismo, aunque los gremios cuestionan los criterios aplicados.
De acuerdo con la administración de Alberto Weretilneck, el esquema de controles permitió ordenar el régimen de ausentismo mediante auditorías médicas, verificaciones y un seguimiento más estricto de los casos. Como resultado, la Provincia proyecta un ahorro cercano a los $27 mil millones, recursos que, según el Ejecutivo, podrán destinarse a fortalecer otras áreas del Estado.
Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa no busca restringir el derecho de los trabajadores a acceder a licencias cuando existe una justificación médica, sino garantizar que el sistema funcione con mayor transparencia y evitar posibles irregularidades. Además, remarcan que el nuevo mecanismo apunta a mejorar la prestación de los servicios públicos, reduciendo el impacto que genera el ausentismo prolongado en distintas dependencias.
Sin embargo, la implementación de las auditorías despertó cuestionamientos por parte de organizaciones sindicales que representan a los trabajadores estatales. Los gremios expresaron reparos sobre los criterios utilizados para evaluar las licencias y advirtieron que algunos empleados podrían enfrentar demoras o dificultades para acceder a permisos médicos legítimos. También solicitaron mayor participación en la revisión del sistema.
Mientras continúa el debate entre el Ejecutivo y los sindicatos, el Gobierno provincial sostiene que los primeros resultados reflejan una administración más eficiente de los recursos públicos. La reducción del ausentismo y el ahorro proyectado son presentados por la gestión de Weretilneck como parte de una estrategia orientada a fortalecer el funcionamiento del Estado y optimizar el uso del presupuesto provincial.




