La provincia puso en marcha una nueva reglamentación para los natatorios públicos, semipúblicos y terapéuticos, que incorpora mayores exigencias en materia de higiene, seguridad y control sanitario. .
La normativa dispone que todos los natatorios deberán inscribirse o reinscribirse en el Registro Provincial de Natatorios y contar con habilitación municipal, seguro de responsabilidad civil y documentación que acredite al personal responsable de la vigilancia de los bañistas. La autoridad de aplicación será el Departamento de Saneamiento Básico, dependiente de Salud Ambiental.
Entre los principales requisitos figura la presencia obligatoria de guardavidas o personal capacitado para la vigilancia durante todo el horario de funcionamiento. Además, los establecimientos deberán garantizar condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida y cumplir con parámetros específicos de calidad del agua, incluyendo controles periódicos de pH, cloro, temperatura y análisis microbiológicos.
Las nuevas disposiciones alcanzan a piscinas de uso público, semipúblico, terapéutico y a los spa con piletas, hidromasajes o jacuzzis. Los responsables deberán realizar controles diarios del agua, mantener registros de las mediciones y asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de filtrado para prevenir riesgos sanitarios.
El cumplimiento de la reglamentación será supervisado mediante inspecciones y auditorías oficiales. En caso de infracciones, la Provincia podrá aplicar apercibimientos, multas, suspensiones temporarias e incluso la clausura del establecimiento cuando existan incumplimientos graves o situaciones que representen un riesgo para la salud de los usuarios.




