El Gobierno de Río Negro envió 600 toneladas de sal a Bariloche para reforzar las tareas de prevención durante la temporada invernal. El material será utilizado para mejorar la transitabilidad de calles y rutas afectadas por las bajas temperaturas y la formación de hielo.
El cargamento fue destinado a reforzar las reservas disponibles en Bariloche y facilitar el trabajo de los equipos encargados del mantenimiento de las vías de circulación. La medida busca anticiparse a las condiciones climáticas que pueden generar dificultades para vecinos y turistas.
La sal se utiliza principalmente para reducir la formación de hielo en calles y caminos. Su distribución permite que los equipos municipales y provinciales puedan actuar con mayor rapidez ante las jornadas de bajas temperaturas y las precipitaciones invernales.
Las autoridades destacaron la importancia de contar con insumos suficientes para afrontar el invierno, especialmente en una ciudad donde las condiciones climáticas pueden afectar la circulación. El operativo forma parte de las acciones de prevención y mantenimiento de la infraestructura vial.
Con el refuerzo de 600 toneladas, Bariloche amplía los recursos disponibles para enfrentar el hielo y mantener las calles en mejores condiciones. El objetivo es reducir riesgos y favorecer una circulación más segura durante los períodos de frío intenso.





