El acto reunió a intendentes, legisladores, representantes sindicales y del sector productivo. “Las diferencias se achican y los consensos se agrandan”, destacó el mandatario. “Sabemos que décadas de abandono no se resuelven de un día para otro. Pero dejamos de esperar respuestas y empezamos a construirlas nosotros mismos. Sabemos que falta, pero tenemos un plan y tenemos rumbo”, agregó.
Durante el acto, el mandatario destacó el acompañamiento de los distintos sectores y remarcó la importancia de construir acuerdos frente a un desafío que requiere una respuesta sostenida. “Las diferencias se achican y los consensos se agrandan”, sostuvo Weretilneck.
El gobernador reconoció que la situación actual de ambos corredores es consecuencia de años de falta de inversión y mantenimiento, por lo que advirtió que la recuperación de las rutas demandará tiempo y planificación. “Sabemos que décadas de abandono no se resuelven de un día para otro”, afirmó.
En ese sentido, Weretilneck subrayó que la decisión de la Provincia implica dejar atrás la espera de respuestas y asumir un rol activo frente a las necesidades de la región. “Dejamos de esperar respuestas y empezamos a construirlas nosotros mismos”, expresó.
El encuentro permitió poner en común las prioridades de los municipios y de los sectores vinculados a las rutas, con el objetivo de establecer una hoja de ruta para las próximas etapas. La Provincia apunta a trabajar de manera coordinada para garantizar el mantenimiento, mejorar la seguridad vial y avanzar progresivamente en la recuperación de ambos corredores.
“Sabemos que falta, pero tenemos un plan y tenemos rumbo”, concluyó el gobernador, al plantear el traspaso como el inicio de una nueva etapa para la infraestructura vial de Río Negro.




