El Gobierno de Río Negro analiza medidas para aliviar la situación de los empleados públicos con problemas de endeudamiento. El gobernador Alberto Weretilneck reconoció que la morosidad es una preocupación creciente en la provincia.
El Gobierno de Río Negro incorporó a su agenda la situación de las familias endeudadas y evalúa implementar medidas destinadas principalmente a los trabajadores estatales. Weretilneck señaló que el problema está relacionado con la dificultad de los salarios para cubrir el costo de vida y anticipó que se estudian alternativas para brindar alivio a quienes atraviesan mayores dificultades económicas.
El gobernador aclaró que la Provincia no asumirá las deudas de los trabajadores, pero sostuvo que se pueden implementar mecanismos que permitan mejorar su situación financiera. La intención es avanzar con medidas específicas para los empleados públicos, sin comprometer los recursos provinciales.
Weretilneck también vinculó el aumento del endeudamiento familiar con el incremento de los alquileres, los servicios públicos, el transporte y los combustibles. Según explicó, estos gastos reducen el poder adquisitivo y llevan a muchas familias a recurrir a préstamos, incluidos aquellos otorgados a través de billeteras virtuales, para poder afrontar sus gastos cotidianos.
El mandatario destacó además algunas mejoras salariales implementadas por su gestión, aunque reconoció que los aumentos no resultan suficientes frente al costo de vida. Señaló que Río Negro se encuentra entre las provincias con mejores salarios en áreas como educación, salud y seguridad, pero admitió que los ingresos continúan siendo insuficientes para muchos trabajadores.
Las medidas que prepara el Ejecutivo provincial no requerirían la aprobación de la Legislatura y podrían ser implementadas directamente por el Gobierno. En paralelo, existe un proyecto presentado por el legislador Leandro García para crear un fondo destinado a financiar a familias endeudadas, aunque la iniciativa todavía no fue tratada.




