Una investigación judicial en Río Negro expuso chats comprometedores entre funcionarios de Andis, maniobras para desviar fondos destinados a personas con discapacidad y el caso de una prótesis que aparece registrada pero que nunca se entregó.
Lo que empezó como una auditoría sobre el funcionamiento de la Administración Nacional de la Discapacidad (Andis) en Río Negro terminó convirtiéndose en una causa penal con varias aristas. Esta semana se conoció que los investigadores tienen en su poder una serie de chats entre personas vinculadas al organismo que mostrarían, según las fuentes judiciales, cómo se organizaron los supuestos desvíos de fondos. La cifra exacta todavía no está cerrada, pero los primeros números hablan de millones de pesos que tendrían que haber llegado a beneficiarios reales.
Entre las irregularidades detectadas, la que más llama la atención es la de una prótesis registrada formalmente en el sistema de Andis como si hubiera sido entregada, pero que en los hechos nunca existió. Nadie la recibió, nadie la tiene, y sin embargo el sistema la da como prestación cumplida. Este tipo de maniobras son las que la Justicia está desarmando pieza por pieza para entender cuánto dinero se perdió por esta vía y quiénes se beneficiaron.
La causa todavía está en desarrollo y los investigadores no descartan que surjan nuevos nombres en los próximos días. El caso pone en evidencia fallas graves en los controles internos del organismo en la provincia y genera preguntas sobre la supervisión que existía —o no existía— sobre el manejo de esos recursos. La información fue publicada por Diario Río Negro.




