La emergencia hídrica en el litoral argentino se intensifica con 15 familias evacuadas por la crecida del río Uruguay, mientras el río Paraná se acerca a niveles históricos que encienden todas las alarmas.
La crecida del río Uruguay no da respiro: en las últimas horas el número de familias evacuadas llegó a 15 y las autoridades no descartan que siga aumentando. Los vecinos que debieron dejar sus hogares están siendo atendidos en centros de evacuación, donde reciben alimentos y asistencia básica mientras esperan que el río baje. Muchos de ellos ya habían pasado por situaciones similares, pero aseguran que esta vez la crecida fue más rápida de lo esperado.
Como si no fuera suficiente, el río Paraná también está generando preocupación. Su nivel sube de manera sostenida y existe la posibilidad de que alcance marcas históricas, lo que pondría en riesgo a más localidades del litoral. Las provincias afectadas están coordinando operativos de prevención y reforzando los sistemas de monitoreo para poder anticiparse a cualquier desborde.
La combinación de dos ríos en situación crítica al mismo tiempo es lo que más preocupa a los organismos de emergencia. Los recursos están siendo desplegados en distintos puntos, y la prioridad es garantizar la seguridad de los vecinos que viven en zonas bajas. Según Diario Río Negro, las autoridades piden a la población que esté atenta a los comunicados oficiales y que siga las indicaciones de Defensa Civil.





