Con inversiones en rutas, hospitales, escuelas e infraestructura en 15 localidades, la provincia transforma el desarrollo energético en oportunidades para los rionegrinos, generando empleo y sentando las bases para el crecimiento de los próximos años.
El desarrollo de Vaca Muerta abre una nueva etapa para Río Negro, con 18 obras de infraestructura distribuidas en 15 localidades que buscan acompañar el crecimiento de la actividad energética y mejorar la calidad de vida de la población.
La agenda incluye trabajos en rutas, hospitales, escuelas y servicios esenciales, con el objetivo de fortalecer la infraestructura provincial frente a las demandas que traerá la expansión del sector energético. Se trata de inversiones que apuntan a mejorar la conectividad, ampliar la capacidad de atención sanitaria y educativa y generar nuevas oportunidades laborales en distintas regiones.
Bajo la gestión de Alberto Weretilneck, la provincia busca aprovechar el movimiento económico que generan el gas y el petróleo para impulsar obras estratégicas y preparar a las comunidades para los próximos años. El desafío es que el crecimiento de la actividad energética se traduzca en mejoras concretas para los rionegrinos, tanto en infraestructura como en empleo y desarrollo local.
Con Vaca Muerta como uno de los motores de esta transformación, Río Negro apuesta a consolidar las condiciones necesarias para acompañar las nuevas inversiones, fortalecer sus localidades y construir una base de crecimiento que trascienda el presente.




