Credicoop avanza en una estrategia para acompañar de cerca a las pequeñas y medianas empresas que integran las cadenas productivas de Vaca Muerta, en Neuquén, y de la industria minera en distintas provincias argentinas.
El Banco Credicoop decidió darle más peso a su relación con las pymes del sector energético y minero, dos de las industrias que más crecimiento mostraron en Argentina en los últimos años. La idea no es solo prestarles plata, sino construir un vínculo más cercano: ir a hablar con los empresarios, entender cómo funciona su actividad y diseñar propuestas financieras que tengan sentido para sus realidades concretas, especialmente en zonas como la cuenca neuquina o las regiones donde avanza la minería.
Para las pymes que trabajan como proveedoras de servicios en Vaca Muerta, el acceso al financiamiento siempre fue un tema complicado. Los plazos de pago de las grandes operadoras, la necesidad de invertir en equipamiento antes de cobrar y la volatilidad propia del sector hacen que muchas veces los productos bancarios estándar no alcancen. Credicoop apunta a cambiar eso con una mirada más flexible y adaptada a cada caso.
La apuesta del banco se da en un momento en que Vaca Muerta consolida su posición como uno de los principales yacimientos de hidrocarburos no convencionales del mundo y la minería empieza a ganar terreno como sector estratégico en provincias como Mendoza, San Juan y Santa Cruz. Meterse fuerte en esos mercados es una oportunidad que Credicoop no quiere dejar pasar. Según Diario Río Negro, esta iniciativa forma parte de un enfoque más amplio del banco para fortalecer su presencia en las economías del interior del país.





